La FAPE y la FIP condenan el asesinato del periodista mexicano Julio Valdivia Rodríguez

Fue hallado sin vida junto a las vías del tren de la región donde vivía y trabajaba y los investigadores descartan un accidente

“Matar reporteros no para la verdad”, el mensaje de los compañeros de Julio Valdivia. (El Mundo)

FIP / FAPE | La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) se une a la Federación Internacional de Periodistas (FIP), a las que pertenece, en la condena del asesinato del periodista mexicano Julio Valdivia Rodríguez, cuyo cuerpo fue encontrado decapitado junto a las vías del tren en la ciudad veracruzana de Tezonapa, donde vivía y trabajaba para el medio regional El Mundo.

Ambas federaciones nos solidarizamos con los colegas mexicanos que realizan sus labores en un contexto de sumo peligro y lamentamos esta pérdida humana para familiares, compañeros y para la región donde el cronista trabajaba. Instamos también a autoridades políticas y judiciales a resolver este hecho, condenar a los responsables y trabajar con lucidez para proteger a los periodistas que construyen día a día la libertad de expresión en México

Según informó la Fiscalía General del Estado (FGE), el cuerpo del periodista fue hallado sobre la vía del tren a unos metros de su motocicleta. Tras las primeras investigaciones  ordenadas por ese órgano del Poder Judicial, se descartó que se tratara de un accidente.

Valdivia ejercía el periodismo en El Mundo desde 2014, y se había dedicado a cubrir la agenda diaria de acontecimientos generales y, además, los hechos criminales.

En un editorial, el medio lo describió: “Quienes lo conocieron, lo recuerdan como una persona alegre y persuasiva en busca de la noticia, desde problemas sociales hasta la nota amable, esa que difundía para ayudar a quienes no tenían voz en la sierra, hasta donde se transportaba en su motocicleta durante más de dos horas de camino para convertirse en la voz de los lectores”.

“Tezonapa, la zona que Julio reporteaba, es una tierra empantanada, un lugar donde la violencia se ha anidado desde hace varios años y se ha vuelto blanco de asaltos, de crímenes y violencia. Parece increíble que narrar el día a día en nuestro estado es sinónimo de riesgo. Estamos cansados de vivir en peligro. Ya no queremos que Veracruz siga siendo el peor lugar para ejercer el periodismo. Es momento de valorar lo que significa perder la voz de alguien que narra lo que sucede en donde vives y que da luz a las necesidades de la sociedad. Hoy, Veracruz, te decimos que ya no queremos enviar a otro eslabón de nuestra cadena a morir en busca de la información”, afirmó otra nota editorial de los compañeros de Villalba.