Recomendaciones

  • Cuidar la alimentación. La idea se centra en mantener los niveles de glucógeno altos, por lo que en los dos días previos a la carrera los carbohidratos no pueden faltar en la dieta. Algunos de los productos que nos pueden ayudar en esta tarea son la pasta, el arroz hervido, las frutas, las verduras y también el pan, pero sin abusar.
  • Relajación. Es imprescindible estar descansado antes de la carrera, especialmente durante los dos días previos.
  • Comenzar a correr al menos un mes y medio antes de la carrera. Practicar ejercicio con regularidad e ir intensificando el entrenamiento gradualmente según la capacidad y resistencia de cada uno.
  • Utilizar ropa adecuada para el ejercicio. Usar prendas con materiales ligeros para facilitar la transpiración y evitar los roces de la tela con la piel. Además, se recomienda no estrenar el calzado en la carrera para evitar dolores y heridas que se puedan crear con el movimiento.

Momento del ejercicio:

  • Calentar antes del ejercicio. Procura estirar los músculos al menos 10 minutos, con la intención de que cada grupo muscular pueda calentar al menos 20 segundos.
  • Correcta hidratación y alimentación. Es necesario beber antes, durante y después del ejercicio. Las bebidas isotónicas son un buen recurso para reponer con facilidad sales y nutrientes. La ingesta del líquido debe hacerse a pequeños sorbos. En cuanto a la alimentación, es mejor tomar algo con alto contenido en proteínas alrededor de una hora y media o dos horas antes de la carrera.
  • Ritmo de carrera bajo control. Es necesario administrar tanto la energía como el esfuerzo. En este sentido, se ha de evitar comenzar la carrera con una velocidad alta para no quedarnos sin fuerzas a mitad del recorrido. Es preferible mantener un ritmo medio y constante durante toda la actividad.
  • Llevar un ritmo de respiración regular. Respira tranquilamente, sin alterar mucho el ritmo. Lo más importante, ante todo, es la expiración, ya que nos permite sacar más CO2 y ayuda a la inspiración.
  • Corre sobre las puntas de los pies. Intenta que el golpe no lo absorba el talón para evitar una sobrecarga en rodillas y cadera. Es mejor apoyar la puntera y, de esa forma, las almohadillas de los dedos y de la planta soportarán el impacto y tendrás menos lesiones.
  • Finalmente, al terminar la competición hay que evitar parar de golpe, realizando un tranquilo trote durante unos cinco minutos y estirando los músculos alrededor de 20 minutos.

Recomendaciones doctor Rafael López Arévalo, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Quirónsalud Málaga.