La fotografía se ha convertido en los últimos días en una poderosa herramienta de expresión y bienestar para un grupo de mujeres de la Asociación de Cáncer de la Axarquía “Esperanza” de Vélez-Málaga. Este taller ha supuesto el pistoletazo de salida de la tercera edición de los cursos fotográficos impulsados por la Escuela Nómada, de la que es director nuestro compañero Mariano Pozo, y la Fundación Unicaja, consolidando un proyecto social pionero.

Un total de 30 participantes han formado parte de esta iniciativa, que ha combinado aprendizaje, creatividad y apoyo emocional, culminando con una exposición final en la que las alumnas han mostrado sus trabajos.

El taller se ha desarrollado en tres jornadas. La primera estuvo centrada en la teoría, abordando fundamentos como la mirada fotográfica, la composición, la luz y la capacidad de narrar historias a través de la imagen. Este encuentro inicial despertó la curiosidad y animó a las asistentes a observar su entorno desde una perspectiva diferente.

La segunda jornada tuvo un carácter práctico. Con el móvil en mano, las participantes aplicaron lo aprendido, explorando su creatividad y experimentando con encuadres, luces y escenarios. Fue un día marcado por la ilusión, la participación y el descubrimiento personal, en el que cada alumna pudo desarrollar su propio estilo.

La actividad concluyó con una exposición en la que se presentaron las fotografías realizadas. Este cierre se convirtió en un espacio de celebración y reconocimiento, donde las participantes compartieron sus imágenes y las historias que las acompañaban. La muestra reflejó emociones, miradas personales y momentos cotidianos captados con especial sensibilidad.

Más allá del aprendizaje técnico, uno de los aspectos más destacados ha sido su dimensión terapéutica. La fotografía ha ofrecido a estas mujeres una vía para canalizar emociones, expresar sentimientos y reconstruir su relación con el entorno tras un proceso vital complejo como el cáncer. A través de la cámara, muchas han encontrado una forma de detenerse, observar y conectar con el presente.

Fotografía y autoestima

Fotografiar invita a mirar la realidad desde otra perspectiva, descubriendo la belleza en los pequeños detalles y generando espacios de calma y reflexión. En este sentido, se convierte en una herramienta de empoderamiento que refuerza la autoestima, fomenta la creatividad y facilita el intercambio de experiencias entre mujeres que han vivido situaciones similares.

La convivencia, el intercambio de miradas y la creación colectiva han contribuido a generar un ambiente de confianza y compañerismo que ha enriquecido la experiencia.

En palabras de la presidenta de la asociación, María Ramos: “Hemos vivido momentos muy bonitos, tanto en las clases teóricas como en la práctica, y la exposición es una buena muestra de ello. Creo que este taller será muy útil para nuestras compañeras, para que en momentos bajos salgan a la calle con sus móviles a hacer fotos y desconecten. Que empiece un nuevo amanecer para ellas. Estamos muy agradecidos a la Fundación Unicaja y a Mariano Pozo por esta oportunidad”.

Por su parte, el director de la Escuela Nómada, Mariano Pozo, señaló: “Este taller ha sido mucho más que una actividad formativa. La fotografía tiene una enorme capacidad para ayudar a expresar emociones difíciles de poner en palabras. Hemos visto cómo muchas alumnas han encontrado un espacio para detenerse, observar y disfrutar del momento. Ese proceso creativo genera bienestar, refuerza la autoestima y ayuda a canalizar emociones”.

En definitiva, este taller ha sido una oportunidad para mirar la vida desde otro ángulo y demostrar que, incluso en los momentos difíciles, la creatividad puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación.