07.12.2023 |El ministro de Comunicaciones israelí, Shlomo Karhi, propuso el 23 de noviembre una resolución gubernamental para detener cualquier publicidad estatal, suscripciones u otras conexiones comerciales con el periódico progresista israelí Haaretz, citando “propaganda derrotista y falsa durante tiempos de guerra”. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) insta al gobierno a revisar su decisión y levantar las restricciones a la libertad de prensa en el país.

Según informa la FIP en su página web, la propuesta es la primera que se presenta contra un medio de comunicación israelí, tras la aprobación de normas de emergencia el 20 de octubre, que permiten la prohibición temporal de medios de comunicación que supuestamente “socavan la seguridad nacional”. El gobierno bloqueó el acceso al canal de televisión libanés Al Mayadeen en Israel y los territorios palestinos ocupados el 13 de noviembre, por “servir a los intereses de los enemigos de Israel y dañar la seguridad nacional”, según Karhi. Al-Mayadeen TV fue el primer medio extranjero crítico que fue cerrado temporalmente por “preocupaciones de seguridad” desde el inicio de la guerra en Gaza. Una decisión que ha sido condenada por la FIP.

91 periodistas fallecidos

La FIP cifra en 91 los periodistas y trabajadores de medios muertos en el conflicto palestino israelí desde que se iniciara el conflicto, una cifra que va en aumento y que supera con creces el número de periodistas fallecidos en el resto del mundo en todo un año. La Federación ha puesto en marcha la campaña internacional ‘Ninguna noticia vale la vida de un periodista’, con la que exige la protección de los compañeros que cubren el conflicto para garantizar su seguridad y el derecho a la información.

La Asociación de la Prensa de Málaga (APM), el Colegio de Periodistas (CPPA) a iniciativa del Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA) convocó el pasado 23 de noviembre una concentración en la plaza de la Merced de la capital malagueña, a la que se sumaron otros colectivos como Amnistía Internacional, para denunciar los asesinatos de periodistas y la situación crítica que están sufriendo los trabajadores de los medios de comunicación que cubren el conflicto en la Franja de Gaza, los territorios ocupados de Cisjordania e Israel.