Una veintena de países, entre ellos España, participaron el 24 de septiembre en la primera reunión ministerial sobre la situación de los periodistas en Gaza celebrada en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, con impulso de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).

En la sede neoyorquina de la ONU, la sesión, celebrada a puerta cerrada, permitió escuchar en primera persona los testimonios de periodistas palestinos y un colega israelí, así como representantes de la prensa extranjera acreditada en Israel (como AFP). Actuaron como moderadores el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, y Thibaut Bruttin, director general de RSF.

Durante el encuentro, se formularon tres ejes clave de exigencia: protección, acceso de periodistas internacionales y evacuación segura de quienes lo requieran, en especial de los profesionales en mayor riesgo. Los participantes urgieron una acción más decidida de los Estados miembros para que Israel garantice la seguridad de los medios, facilite el ingreso de prensa internacional y permita las salidas de periodistas en peligro.

Los discursos incluyeron la voz de corresponsales en Gaza, como Rami Abou Jamous, y de figuras que han dejado recientemente el territorio —como Rita Baroud y el fotoperiodista Motaz Azaiza—, quienes detallaron las condiciones extremas para informar desde la Franja. También intervinieron voces del periodismo internacional: Phil Chetwynd, por AFP; Tania Kraemer, corresponsal de Deutsche Welle y presidenta de la Prensa Extranjera en Israel; y el periodista israelí Gideon Levy (Haaretz).

La clausura corrió a cargo de Jodie Ginsberg, directora del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), quien reafirmó la urgencia de romper la impunidad frente a los ataques a medios y profesionales de la información.

Hito histórico

Este encuentro marca un hito diplomático: no se convocaba desde octubre de 2023 una reunión de este tipo centrada en los medios en Gaza. En el contexto del conflicto, RSF subraya que más de 210 periodistas han muerto desde el 7 de octubre de 2023, de los cuales estima que 56 casos corresponden a ataques dirigidos contra su trabajo periodístico.

Aunque la cita no concluyó con acuerdos vinculantes, constituye un avance simbólico en la presión diplomática y mediática: pone a la libertad de prensa en conflicto armado como tema de agenda en foros internacionales donde hasta ahora predominaban debates geoestratégicos. En adelante, las expectativas se concentran en que los gobiernos participantes conviertan el pronunciamiento verbal en sanciones, monitoreos independientes y mecanismos de protección operativos frente a los agresores.