Muere el fotoperiodista francés Antoni Lallican tras un ataque con dron en el Donbás ucraniano
Lallican, de 37 años, viajaba con un colega ucraniano que resultó herido. organizaciones internacionales exigen investigación por presunto crimen de guerra
Organizaciones internacionales de periodistas exigen que se investigue como crimen de guerra
6 octubre, 2025

El fotoperiodista francés Antoni Lallican fue asesinado en un ataque con dron ocurrido el 3 de octubre en el este de Ucrania, mientras documentaba el conflicto en la región del Donbás. El incidente se produjo a primera hora de la mañana, en las proximidades de la localidad de Druzhkivka, dentro de la provincia de Donetsk. Junto a Lallican viajaba el periodista ucraniano Georgiy (Heorgiy) Ivanchenko, quien resultó gravemente herido y fue sometido a intervención quirúrgica. Su condición se ha reportado como estable.
La Federación Internacional de Periodistas (IFJ) y la Federación Europea de Periodistas han denunciado el ataque como un posible crimen de guerra, y han instado a esclarecer responsabilidades, según informan ambos colectivos en sus páginas web. Por su parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) rindió homenaje al profesional y saludó la apertura de investigaciones judiciales —en Francia y Ucrania— para determinar las circunstancias del bombardeo.
Trayectoria y legado profesional
Lallican tenía 37 años y trabajaba como fotoperiodista independiente, colaborando con medios franceses como Le Monde, Le Figaro, Libération y Mediapart, así como con publicaciones alemanas y su agencia de fotografía Hans Lucas. Desde marzo de 2022, tras el inicio de la invasión rusa a gran escala, cubrió el conflicto en Ucrania, enfocándose en particular en las consecuencias del frente oriental.
En 2024 fue galardonado con el Premio Victor Hugo de Fotografía Comprometida por su serie “De repente el cielo se oscureció” (Suddenly the Sky Darkened), centrada en el conflicto y la experiencia civil en zonas de guerra. Su muerte marca el primer caso confirmado de un periodista abatido por un dron en el conflicto ucraniano, según las asociaciones de prensa europeas. Según datos de RSF y otras organizaciones, al menos 14 periodistas han sido asesinados mientras cubrían la guerra desde 2022, entre ellos cuatro ciudadanos franceses.
Reacciones y demandas de justicia
El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su consternación a través de un mensaje en la red social X, lamentando la muerte de un compatriota que “acompañaba al ejército ucraniano al frente de resistencia”.
RSF ha celebrado la rápida apertura de una investigación por parte de las autoridades francesas y ucranianas: en Francia, la Fiscalía nacional antiterrorista (PNAT) asumió competencias en lo que se investiga como presunto crimen contra la humanidad; en Ucrania, la fiscalía regional de Donetsk ha iniciado diligencias bajo el artículo 438-2 del Código Penal ucraniano, que contempla crímenes de guerra. La organización hizo un llamado para una cooperación estrecha que permita esclarecer responsabilidades y evitar la impunidad.
Tomando la palabra en defensa de los periodistas, Sergiy Tomilenko, presidente del Sindicato Nacional de Periodistas de Ucrania (NUJU), declaró que las fuerzas rusas estarían “cazando deliberadamente” a quienes documentan crímenes en la guerra.
Asimismo, la IFJ subrayó que la muerte de Lallican debe impulsar “la adopción urgente de medidas de protección reforzada para periodistas en zonas de conflicto” y que el caso no debe quedar impune.
La tragedia de Antoni Lallican reaviva la urgencia de garantizar mecanismos reales de protección para quienes exponen su vida ante la misión de informar. El ataque con dron, en una zona de combate intenso, refleja nuevos riesgos para la prensa en conflictos contemporáneos y plantea grandes interrogantes sobre el respeto al derecho internacional humanitario y la rendición de cuentas.