Un análisis reciente publicado por el Laboratorio de Periodismo con base en el informe global Advertising in 2030 WPP Media, empresa de empresa de servicios de marketing y comunicaciones del Reino Unido, revela que la publicidad está en el umbral de una transformación profunda: ya no será una interrupción visible, sino un acompañamiento silencioso que se adapta al usuario en tiempo real. El estudio recoge las visiones de más de 60 especialistas de medios, marketing, tecnología y publicación con respecto a 15 escenarios proyectados hacia el final de la década.

El documento describe un horizonte complejo: la publicidad no desaparecerá, sino que se volverá más sigilosa, omnipresente y confiada a algoritmos. Para los medios y los periodistas, el desafío será más grande que nunca: mantener la confianza en medio del ruido algorítmico. En ese ecosistema saturado, la autoridad de los grandes medios estará bajo presión. La información se fragmentará y la labor periodística gravitará en torno a la verificación, la validación y la credibilidad ante rumores o contenidos generados algorítmicamente.

Las suscripciones seguirán dominando el modelo de acceso a contenidos. Los pagos por artículo (micropagos) enfrentan resistencia técnica y cultural, aunque podrían adoptarse versiones automatizadas vinculadas a referencias de IA a medios.

El informe predice que en 2030, gran parte del contenido comercial —textos, imágenes, videos— será generado por inteligencia artificial, con intervención humana acotada a la estrategia, supervisión ética y control del tono de marca. Esto implicará redefinir el concepto de autoría, los derechos de propiedad intelectual y la autenticidad del mensaje publicitario.

INFORME ADVERTISING IN 2030

Entre sus conclusiones más destacadas figura el fortalecimiento de la confianza en la inteligencia artificial generativa como herramienta creativa central. Los expertos observan que los avances recientes han demostrado su potencial para producir ideas, textos, imágenes o videos con menor intervención humana.

En paralelo, las expectativas sobre la adopción masiva de realidad virtual (VR), realidad aumentada (AR) y escenarios tipo “metaverso” han sido revisadas a la baja, debido a que los consumidores aún no las han adoptado plenamente.

El informe también señala que, si bien las herramientas tecnológicas seguirán integrándose con el comportamiento público, fenómenos como un tratado global de privacidad o una convergencia normativa internacional reciben pronósticos más moderados.

El informe revela un reequilibrio en las prioridades de consumo, donde el precio recupera preponderancia frente a la sostenibilidad. En versiones anteriores del estudio, se apostaba a que las decisiones ecológicas estarían al nivel del coste; hoy esa visión se relativiza. También apunta a un futuro con integración tecnológica —desde biometría hasta asistentes de IA personalizados— como eje del nuevo ecosistema publicitario. Pero alerta de que un horizonte de transformaciones profundas no implica certezas absolutas en comportamiento social, cooperación normativa o cambio radical en inversión publicitaria.