ARGENTINA | Aumentan las medidas represivas y los ataques dirigidos a periodistas
La FIP revela en su último informe 83 agresiones a trabajadores de prensa en coberturas de protestas durante 2025
9 diciembre, 2025

El segundo informe anual sobre libertad de expresión en Argentina, elaborado por la FIP (Federación Internacional de Periodistas), SiPreBA (Sindicato de Prensa de Buenos Aires), FATPREN (Federación Argentina de Trabajadores de Prensa) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), advierte de un incremento del 66% en los ataques a periodistas durante 2025. Entre los hechos documentados se registran detenciones arbitrarias, hostigamiento digital y un progresivo desmantelamiento institucional de medios públicos e independientes.
El documento, presentado este 2 de diciembre ante el Senado nacional, describe una realidad alarmante para el periodismo y el derecho a la información. En total, 83 trabajadores de prensa han sufrido agresiones en coberturas de protestas, una cifra que evidencia un deterioro acelerado del clima para el ejercicio informativo. Además, señala problemas estructurales como la paralización de organismos clave —el regulador de comunicaciones y la Defensoría del Público—, el vaciamiento de medios estatales, la creciente concentración mediática y episodios de censura judicial en temas de interés público. Todo ello, según los autores del informe, limita seriamente el pluralismo y la diversidad informativa.
Durante la presentación, representantes sindicales y de la FIP subrayaron que los datos no encajan con los discursos oficiales que aseguran que la libertad de prensa está garantizada en el país. La vicepresidenta de la Federación Internacional de Periodistas, Zuliana Lainez, subrayó que documentar las agresiones es esencial para proteger tanto a los periodistas como el derecho de la ciudadanía a estar informada.
El informe comenta que el Estado argentino se ha transformado en “uno de los principales agresores” mediante prácticas de estigmatización, represión, persecución judicial y debilitamiento institucional. Este patrón, advierte, obstaculiza la existencia de un ecosistema mediático democrático, plural y libre de violencia.