Brasil adopta un protocolo histórico para investigar crímenes contra periodistas y combatir la impunidad
La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) celebran una medida que refuerza la protección de la libertad de prensa
17 abril, 2026

El Gobierno de Brasil ha aprobado un protocolo nacional para investigar crímenes contra periodistas, una medida calificada como “histórica” por la Federación Internacional de Periodistas (FIP) al establecer, por primera vez, directrices unificadas para abordar este tipo de delitos en todo el país.
El nuevo marco, formalizado el pasado 7 de abril de 2026 coincidiendo con el Día del Periodista, fija normas obligatorias para la actuación de policías y autoridades judiciales, con el objetivo de garantizar investigaciones más rápidas, coordinadas y eficaces frente a la violencia contra profesionales de la comunicación.
Entre sus principales medidas, el protocolo contempla la protección inmediata de las víctimas, la prioridad en la tramitación de los casos y la mejora de la coordinación entre fuerzas de seguridad, Ministerio Público y sistema judicial.
Además, introduce mecanismos para identificar si los ataques están vinculados al ejercicio periodístico, así como programas de formación para agentes públicos, con el fin de reducir la impunidad y reforzar la respuesta institucional ante este tipo de crímenes.
La iniciativa se integra en el Sistema Único de Seguridad Pública y se articula en torno a tres ejes: prevención, investigación y rendición de cuentas, consolidando un modelo de actuación que también prevé la cooperación entre distintas instituciones y organismos.
Desde el ámbito profesional, la presidenta de la federación brasileña de periodistas, Samira de Castro, ha calificado la medida como “un hito sin precedentes”, al tratarse del primer protocolo oficial con estándares comunes para investigar delitos contra periodistas en el país.
La aprobación del protocolo responde a una preocupación creciente por la seguridad de los informadores en América Latina, una de las regiones más peligrosas para el ejercicio del periodismo. En este contexto, organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) —dedicada a la defensa de la libertad de información a nivel global— han insistido en la necesidad de reforzar los mecanismos contra la impunidad, considerada uno de los principales factores que perpetúan la violencia contra la prensa.