El periodista y fotógrafo independiente Salomón Ordóñez Miranda, conocido como “Shalom”, fue asesinado a tiros la noche del lunes 23 de junio de 2025 en la comunidad de Pahpatapan, municipio de Cuetzalan del Progreso, Puebla. Según fuentes oficiales recogidas por la Federación Internacional de Periodistas (IFJ, en sus siglas en inglés), el comunicador fue abordado alrededor de las 20:00 horas por dos personas que le dispararon al menos dos veces, en lo que se investiga como un ataque directo. Vecinos relataron que los servicios de emergencia tardaron más de una hora en llegar; paramédicos del SUMA atendieron a Ordóñez y lo trasladaron al hospital local, donde falleció poco después.

Shalom Cuetzalan Producciones, nombre de su medio digital, era reconocido por difundir eventos culturales, tradiciones locales y noticias en redes sociales, donde contaba con unos 75. 000 seguidores, convirtiéndose en una voz influyente dentro de la Sierra Norte poblana. El Ayuntamiento de Cuetzalan del Progreso informó que la Fiscalía General del Estado de Puebla ha asumido la investigación y confirmó que se ha abierto una carpeta de investigación, mientras que la organización Propuesta Cívica AC, la ASPEC (Asociación de Periodistas, Reporteros Gráficos y Comunicadores de Puebla) y otras instancias condenaron el asesinato y exigieron una pronta resolución del caso.

La Federación Internacional de Periodistas (IFJ) respaldó la demanda de justicia, llamando a las autoridades a aplicar el Protocolo Homologado de Delitos contra la Libertad de Expresión para esclarecer si el crimen está vinculado con su labor periodística. Hasta el momento, se desconoce si detrás del ataque hay móviles relacionados con su trabajo informativo o con la violencia general prevaleciente en la región, considerada problemática para la libertad de expresión. Este asesinato suma a la larga lista de agresiones letales contra periodistas en México, un país donde reporteros enfrentan altos niveles de impunidad y riesgo al ejercer su labor. Con la muerte de Salomón Ordóñez, son ya varios los comunicadores silenciados en Puebla en lo que va de 2025. Varios colectivos periodísticos internacionales subrayan la urgencia de investigaciones independientes y mecanismos reales de protección para evitar que la censura violenta siga minando el periodismo local y comunitario.