Cae la confianza de los adolescentes en los medios tradicionales
El informe de News Literacy Project (NLP) apunta a la alfabetización mediática como solución
3 marzo, 2026
Un reciente estudio nacional del News Literacy Project (NLP) reveló que el 84 % de los adolescentes entre 13 y 17 años considera los medios de comunicación “sesgados”, “aburridos” o “malos”. La encuesta, realizada a más de 750 jóvenes, refleja una creciente desconfianza en un contexto de desinformación en redes sociales y frecuentes ataques a la prensa.
Peter Adams, vicepresidente de investigación de NLP, señaló que los resultados confirman lo que educadores y periodistas habían observado durante años «muchos adolescentes confunden el periodismo profesional con comentarios partidistas o contenido engañoso en línea». Solo el 23 % cree que las redacciones corrigen errores regularmente, mientras que el 49 % piensa que los periodistas inventan detalles.
Organizaciones como National Association for Media Literacy Education (NAMLE) y Press Pass trabajan para capacitar a docentes y crear experiencias prácticas, como periódicos estudiantiles, que enseñen a los jóvenes a evaluar noticias y distinguir información confiable de desinformación.
Frente a esta desconfianza, la alfabetización mediática aparece como una herramienta clave. Según el estudio, el 94 % de los adolescentes considera que debería formar parte de su educación, aunque solo el 39 % ha recibido conocimientos sobre este tema. Para atender esta necesidad, la Asociación de la Prensa de Málaga cuenta actualmente con tres proyectos de alfabetización mediática: «Prensa en mi mochila», dirigidos a escolares, «Comunicar en red», para jóvenes de la capital malagueña y «Prensa sin edad», destinado a personas mayores de la provincia.
Expertos advierten que la alfabetización mediática no es solo responsabilidad de los periodistas, sino un desafío colectivo de educación y políticas públicas. Carla Murphy, profesora de periodismo en la Universidad de Rutgers, afirma que sin una población joven capaz de comprender cómo se produce el periodismo, la propia industria corre riesgo.