RSF alerta de que la guerra en Irán restringe la información y pone en grave riesgo al periodismo
Israel bombardea la sede de la radiotelevisión pública iraní en Teherán en plena escalada bélica
3 marzo, 2026

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha denunciado que la guerra en Irán está restringiendo gravemente el acceso a información fiable y colocando a los periodistas en una situación de riesgo extremo. Según la entidad, los profesionales de los medios trabajan en medio de bombardeos, con el acceso a internet limitado y bajo un fuerte control informativo por parte de las autoridades, lo que dificulta la cobertura independiente del conflicto y reduce la disponibilidad de datos sobre lo que ocurre en el país.
RSF advierte además de que la presión política contra los periodistas se ha intensificado desde el inicio de la guerra. Detenciones, amenazas y censura forman parte de un contexto que obstaculiza el ejercicio libre del periodismo. Ante esta situación, la organización ha instado a todas las partes implicadas a respetar el derecho internacional y garantizar la seguridad de los profesionales de la información, recordando que el acceso a noticias verificadas es esencial para comprender el desarrollo del conflicto y evitar la desinformación.
La sede de la radiotelevisión pública iraní, Islamic Republic of Iran Broadcasting (IRIB), en Teherán, fue alcanzada por bombardeos durante el fin de semana en el marco de la ofensiva militar lanzada por Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán, según han informado medios internacionales y agencias de noticias como Europa Press y Reuters.
Las fuerzas armadas israelíes llevaron a cabo una serie de ataques aéreos sobre la capital iraní que incluyeron impactos directos en zonas del complejo que alberga a IRIB. De acuerdo con comunicados militares, los objetivos eran instalaciones que Tel Aviv considera vinculadas al aparato de propaganda y a supuestas funciones militares encubiertas del régimen.
Durante la retransmisión, profesionales del propio canal denunciaron que “parte de la radiotelevisión ha sido atacada por el enemigo”, aunque señalaron que los equipos técnicos continúan evaluando los daños. Hasta el momento no se han reportado víctimas mortales.
El ataque contra la infraestructura mediática se produce en medio de una escalada de hostilidades que también ha provocado daños en otras infraestructuras civiles de Teherán.