El Informe Anual de la Profesión Periodística 2025 confirma que la crisis de confianza y las dificultades estructurales del periodismo no solo persisten, sino que se intensifican respecto a 2024. La valoración ciudadana de los medios vuelve a descender, la percepción de independencia permanece estancada y aumenta el peso de la precariedad laboral, con más horas de trabajo y un repunte de los falsos autónomos. Aunque las causas señaladas y las soluciones propuestas apenas varían respecto al año anterior, los datos evidencian que el deterioro es acumulativo y que, sin cambios profundos en las condiciones de ejercicio profesional y en los estándares de rigor y transparencia, la brecha entre medios y ciudadanía seguirá ampliándose.

La Asociación de la Prensa de Madrid presentó el 16 de diciembre el Informe Anual de la Profesión Periodística 2025, que constata un deterioro significativo de la confianza de la ciudadanía en los medios de comunicación tradicionales. La encuesta ciudadana sitúa en 5,4 sobre 10 la confianza en la información proporcionada por los medios, la peor valoración desde 2022 y por debajo del 5,7 de años anteriores. El descenso se atribuye principalmente a la percepción de falta de credibilidad (44 %) y a la excesiva vinculación ideológica de periodistas y medios (43 %).

El informe incorpora, por primera vez, una encuesta dirigida a jóvenes (632 participantes), que arroja datos reveladores sobre sus hábitos y niveles de confianza: un 29 % de ellos confía más en colaboradores no periodistas dentro de los medios y un 28 % en fuentes directas de redes sociales, frente a solo un 23 % que confía en periodistas profesionales. El motivo principal de desconfianza para este grupo es la percepción de pérdida de credibilidad (40 %), seguido por la falta de rigor informativo (27 %).

Entre los propios profesionales, el 82 % considera que la sociedad tiene una opinión negativa sobre su labor, señalando como causas principales el amarillismo y sensacionalismo (46 %), la falta de rigor y calidad (43 %) y los intereses económicos o políticos de los grupos editoriales (41 %). Además, los periodistas se autoevalúan con un 4,8 de confianza en su independencia, sin avance respecto al año anterior.

Precariedad laboral

La precariedad laboral se consolida como uno de los principales problemas del sector. Según el informe, el 12 % de los encuestados sitúa la precariedad como el problema más grave, seguida de cerca por la pérdida de credibilidad y desconfianza (11 %) y la mala retribución (11 %). Las cifras salariales reflejan condiciones ajustadas: entre los profesionales contratados, el 45 % de los periodistas gana entre 1.000 y 2.000 € netos mensuales, y el 37 % entre 2.000 y 3.000 €. Entre los freelance, más de la mitad cobra menos de 100 € por pieza.

La jornada laboral también revela tensiones: el 56 % de los periodistas y el 47 % de los comunicadores trabajan más de 40 horas semanales, mientras que el 19 % y el 15 %, respectivamente, superan las 45 horas. El crecimiento de falsos autónomos también preocupa: ha aumentado del 10 % en 2024 al 14 % en 2025 para periodistas, y del 8 % al 10 % para comunicadores.

Profesionales y ciudadanos coinciden en las recomendaciones para revertir la crisis: apelar al rigor y la objetividad como pilares del periodismo de calidad (81 % de periodistas y 65 % de ciudadanos), evitar la identificación excesiva con ideologías y partidos, y no replicar la polarización política dentro de los medios.

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