La desinformación acelera el deterioro del periodismo
Un estudio advierte de que las fake news han dejado de ser un fenómeno marginal para convertirse en un problema estructural
16 diciembre, 2025

La desinformación ya no es un efecto colateral del entorno digital, sino uno de los factores que explican la pérdida de confianza en los medios y el deterioro del debate público. Así lo concluye un reciente estudio español que analiza el papel de las fake news en el actual ecosistema informativo y su impacto directo en el funcionamiento de la democracia.
El informe, coordinado por el investigador Josetxo Martínez Itoiz y elaborado a partir de las aportaciones de 27 expertos del ámbito periodístico, académico y jurídico, señala que la difusión de contenidos falsos o engañosos responde a dinámicas estructurales. Entre ellas, destaca el peso de las plataformas digitales, cuyos algoritmos priorizan la viralidad y la emocionalidad frente a la información verificada.
La investigación distingue entre errores informativos provocados por la falta de rigor y la desinformación deliberada – la creación y difusión de contenidos falsos con fines políticos o económicos-. Este segundo fenómeno, advierten los autores, contribuye a la polarización social, debilita el pluralismo informativo y erosiona la credibilidad del periodismo profesional.
El estudio también apunta a responsabilidades compartidas. Junto a las plataformas tecnológicas, identifica la precariedad laboral en los medios, la concentración empresarial y la presión por la inmediatez como factores que dificultan el ejercicio de un periodismo contrastado. A ello se suma el papel de los actores políticos y de una ciudadanía expuesta a un exceso de información sin herramientas suficientes para evaluarla críticamente.
Como respuesta, se destaca la necesidad de reforzar la verificación, la transparencia y la alfabetización mediática, así como de avanzar en modelos de regulación que impliquen a instituciones, medios y plataformas. Para los autores, solo un periodismo sólido y riguroso podrá recuperar su función social en un contexto marcado por la sobreabundancia informativa y la desconfianza.