MÁLAGA 10.07.2026 | La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) han condenado el asesinato de la periodista mexicana Roxana Guzmán Ramírez. Junto con el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) exigen a las autoridades realizar una investigación exhaustiva para dar con los responsables. Guzmán era directora del diario Pulso Informativo del Sureste. Ya había sufrido un hecho de violencia nueve años atrás cuando asesinaron a su esposo, Carlos Fernández Escalante. Por esta razón decidió marcharse de Nanchital  y regresó en 2025 con el objetivo de retomar el ejercicio periodístico en la región.

La víctima había sido secuestrada el 2 junio en su casa en el municipio de Nanchital, estado de Veracruz. El suceso quedó registrado en un vídeo en el que se puede ver a unos hombres encapuchados rompiendo su puerta con unas armas. La Fiscalía General del Estado de Veracruz ha confirmado su asesinato, luego de encontrar los restos de su cuerpo calcinados en un rancho de Moloacán.

La FIP señala la presunta participación de cuatro policías de Ixhuatlán del Sureste. Según la organización, los detenidos habrían proporcionado apoyo logístico al grupo acusado de cometer el crimen. Además, sostienen en que el hecho refleja el clima de violencia e impunidad presente que busca censurar el trabajo periodístico.

Santiago Ortiz, presidente de la FEPALC, mostró su apoyo a la familia de la periodista. Recalcó la necesidad de activar protocolos de protección para los profesionales de los medios de comunicación, en especial en un país como México, la zona con mayores riesgos del continente para el ejercicio del periodismo.