Tres periodistas fueron presuntamente agredidos y hostigados el 8 de septiembre, durante una rueda de prensa organizada por Aleema Khan —hermana del ex primer ministro encarcelado Imran Khan— en Rawalpindi (Pakistán), mientras cubrían el acto frente a la cárcel de Adiala. Así lo han denunciado la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y su afiliado pakistaní, el Pakistan Federal Union of Journalists (PFUJ). El PFUJ condenó lo sucedido, calificándolo como una coacción a la libertad de prensa y expresión, y exigió que se impongan sanciones conforme a la ley.  La FIP se unió a estas exigencias: “Los periodistas deben poder informar en interés público sin temor a la intimidación, el hostigamiento ni la violencia”.

Los afectados son Tayyab Baloch (senior reporter de BOL News), Faisal Hakim (periodista de News One) y Ejaz Ahmed. Según las declaraciones recogidas por la FIP, aproximadamente 40 miembros del partido político Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI) habrían intervenido: «Baloch fue arrastrado por el cuello y golpeado; además denunció el robo de su teléfono móvil y la destrucción de su micrófono. Hakim y Ahmed también fueron agredidos cuando intentaron ayudar», apunta en su página web.

El incidente parece vinculado a cuestionamientos previos: los periodistas habrían recibido amenazas en redes sociales tras interpelar a Aleema Khan sobre denuncias de corrupción en una rueda de prensa anterior.  Durante el acto del 8 de septiembre, abogados y líderes del PTI, entre ellos Naeem Haider Panjotha y Sajjad Burki, incitaron a los presentes a expulsar al reportero, según el relato de los afectados.

En señal de protesta, otros periodistas abandonaron la sesión y a policía detuvo a dos trabajadores del PTI en el lugar. Baloch presentó una denuncia formal en la que acusa un ataque premeditado, y menciona liderazgos del PTI como responsables, como Aleema Khan, Panjotha y la jueza Intisar Satti. Se registró asimismo un First Information Report (FIR, equivalente a denuncia penal) contra los acusados.