Un estudiante de Periodismo en Estados Unidos ha decidido abandonar sus prácticas en el medio digital Business Insider tras negarse a utilizar herramientas de inteligencia artificial para la elaboración de contenidos, según ha publicado Laboratorio de Periodismo. El caso ha reabierto el debate sobre la adaptación de la formación universitaria a las nuevas dinámicas productivas de las redacciones.

El alumno, que realizaba su periodo de prácticas en la redacción de Business Insider, manifestó su desacuerdo con el uso de sistemas de IA generativa para redactar borradores, resumir información o apoyar tareas de producción editorial. Ante esta negativa, optó por abandonar la experiencia formativa.

Desde el medio, el editor defendió que la inteligencia artificial forma parte ya de la rutina profesional en muchas redacciones digitales y que el trabajo periodístico actual no se limita a escribir, sino que implica supervisar, verificar, editar y contextualizar contenidos generados o asistidos por sistemas automatizados. En su opinión, las universidades deben actualizar sus planes de estudio para preparar a los estudiantes ante un entorno donde las competencias tecnológicas son esenciales.

Debate sobre formación y ética profesional

El episodio ha generado discusión en ámbitos académicos y profesionales. Mientras algunos consideran que la resistencia a emplear IA puede limitar la empleabilidad de los futuros periodistas, otros advierten de la necesidad de preservar la autoría, el criterio editorial y la ética profesional frente al uso indiscriminado de herramientas automatizadas.

Diversos medios internacionales han señalado que la incorporación de la IA en redacciones es ya una práctica extendida para tareas como la generación de borradores, el análisis de datos o la automatización de procesos repetitivos, siempre bajo supervisión humana. Al mismo tiempo, facultades de comunicación en distintos países están revisando sus programas para incluir formación específica en innovación digital y uso responsable de inteligencia artificial.